
El cine de horror ha tomado caminos impredecibles en tiempos recientes. De pronto se puso de moda utilizar cámaras de video que no son profesionales y empezar a filmar con ellas para darles un toque de realismo nunca antes visto dentro del género del horror. Lo que empezó con The Blair Witch Project (1998) hace algunos años se ha vuelto una especie de regla para los estándares actuales. Es así como llegamos a la franquicia de Paranormal Activiy, que en 2007 se volvió un fenómeno. En esta ocasión, The Marked Ones continúa con otra historia, pero continúa con el legado que dejó la primera entrega.
La historia de esta película tiene que ver con un personaje llamado Jesse, quien ha sido "marcado" por un demonio. Su mejor amigo, Héctor, trata de resolver el problema y ambos se meten en una serie de situaciones extrañas. Hay otro personaje, uno femenino que está por ahí, siendo amiga de los protagonistas y aportando algunas cosas de vez en cuando, pero no sucede mucho ahí. Hay un giro sobre el final que pretende darle sentido a todo lo que pasa y la película termina con el mismo estilo que las demás entregas de la franquicia.
A lo largo de la cinta se exploran algunos conceptos que tienen que ver con la magia negra y la brujería. Esto abre paso para que se expliquen ciertas cosas relacionadas a este tipo de mitos, mientras sus personajes principales deambulan encontrando pistas y queriendo divertirse en el proceso. Sin embargo es esto último lo que más les juega en contra, puesto que no se toman en serio la problemática y no toman decisiones muy inteligentes. Dicho esto, me parece que la historia está escrita desde una perspectiva juvenil donde se toman muchas concesiones para justificar lo que sucede en la película. Ahí es donde encuentro un gran error, ya que los personajes principales están manufacturados a propósito para ser unos seres bastante estúpidos que no saben lo que hacen. Entonces, es difícil conectar con alguno de los protagonistas, pues no son interesantes en lo absoluto y tienen el carisma de una roca.
En lo personal, no me considero un gran fanático de este tipo de cine de falso documental de horror que pretende ser realista y solo nos entrega una producción pobre realizada con personajes que están muy lejos de ser reales. La cinta, claramente grabada con una cámara de video barata y retocada con algunos efectos visuales que trabajan muy bien con los fenómenos paranormales, es un producto de entretenimiento bastante barato y con pocas cualidades significativas. Si bien reconozco la apuesta tan arriesgada que trajo la primera película de esta franquicia, me parece que para este punto ha agotado todos sus recursos e ideas, cayendo en un ejercicio que más que transgresor, parece auto paródico.
Calificación personal: 3
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