En Abril del 2010, un desastre industrial en el Golfo de México significó uno de los derrames de petróleo más impactantes que se hayan registrado. Esta película sirve para recrear todos los escenarios que desencadenaron dicho desastre.
La película arranca sin contemplaciones y también es evidente que el espectador sabe exactamente qué tipo de película va a ver. Si bien la producción se toma el tiempo en explicar todas las características que desencadenan un desastre de esta naturaleza, no pasa mucho antes de que se registren las primeras escenas de tensión que crean un ambiente de suspenso idóneo. La cinta avanza un tanto trepidante, con cortes rápidos y es a través de este recurso visual que varias de las pérdidas más violentas se van registrando y de la misma manera, los errores humanos también son mostrados con el propósito de mostrar cómo es que todo terminó de la peor manera posible.
Más que una historia convencional, yo diría que Deepwater Horizon es una especie de ficción documental, donde todo el enfoque se va hacia el retratar una sucesión de eventos que llevaron a lo que ocurrió y, a su vez, al enorme trabajo en equipo por parte de los sobrevivientes para no morir y para no empeorar el caos generado. Entiendo que hay una cierta intención patriótica y honorable en rendir homenaje a las víctimas de lo que se vivió ese día (y en parte, eso alimenta el amor-odio que le tengo a este tipo de cintas que solo buscan darle una sensación de redención a la cultura gringa para no sentir culpa) y es por ello que no puedo ver gran cosa, más allá de los fascinantes testimonios que son registrados a lo largo de esta película. Eso sí, Deepwater Horizon es una película emocionante que no pierde el tiempo en brindar un par de horas de entretenimiento.
Calificación personal: 6.3
Comentarios
Publicar un comentario