
Muchas de las personas de mi generación (nacidos en los early/mid 90's) tienen una historia con It, ya sea gracias a la novela de Stephen King o a la película para televisión que salió en 1990. La gran mayoría conoció la historia gracias a la película y a la grandiosa actuación de Tim Curry como el payaso Pennywise, que era la forma más común que tomaba el ente que aterrorizaba el ficticio pueblo de Derry. Cuando yo vi esa película por primera vez, fue ya en esta década. Fue en el 2010 y yo apenas estaba entrando al bachillerato. La escuela de cine de terror que yo ya traía en ese momento me impidió sentir el mismo horror que muchos de mis amigos, quienes vivieron la experiencia cuando eran niños, a principios de siglo actual o finales del pasado. Aún así, ver It fue una experiencia que me dejó cierta marca y ahora, con el reinicio de la franquicia, las expectativas regresaron con un cierto sabor especial.
La trama ya es muy conocida, pero no está de más volverla a mencionar: en un pequeño pueblo de nombre Derry, ubicado en algún lugar de los Estados Unidos, ocurren cosas bastante misteriosas. Todo inicia cuando un niño llamado Bill se encuentra haciendo un barquito de papel para su hermano menor, George. Bill no puede salir a jugar con su hermano porque se encuentra enfermo, así que crea ese pequeño juguete para que el pequeño no se aburra. Ya afuera, George se pone a jugar con el barquito, dejándolo navergar sobre la corriente de agua que corre en el pavimento inclinado de la calle. Ahí, George tiene un encuentro con Pennywise, quien se aparece debajo de una alcantarilla. Ahí, somos testigos de la trágica suerte del pequeño, quien ya no regresa a casa y es dado por muerto por la policía debido a que desapareció sin dejar rastro. Bill, a partir de ese momento, debe lidiar con la pérdida de su hermano y a la vez con su vida escolar, donde comparte buenos y malos momentos con su grupo de amigos: Richie, Eddie y Stan. Al grupo se les une un chico nuevo llamado Ben y una chica llamada Beverly. Dado que todos están juntos por no haber podido socializar con el resto de la escuela, son denominados como "el club de los perdedores". Pronto se dan cuenta que eso no es lo único que tienen en común: todos han vivido por cuenta propia diferentes experiencias aterradoras con diferentes monstruos, siendo Pennywise el común denominador.
Hay varias cosas que me gustaron de esta película, principalmente el tratamiento que se le da al grupo de amigos. Cuando la nueva versión de It se aleja del terror y se enfoca en desarrollar a fondo a cada personaje infantil, como individuos y como grupo, entrega un trabajo bastante sobresaliente. Puedo notar que la dirección de actores es realmente fantástica y la química entre los niños fue maravillosa. Son ellos quienes van empujando la trama, poco a poco. Hasta cierto punto, podemos percibir a la It del 2017 como una película dividida en dos, donde la primera parte es un coming of age puro y fantástico. El trabajo de producción en términos generales también me pareció bueno y se puede notar cierta disciplina en el director, Andy Muschietti, para trabajar todas las tomas que hace y como estas se van ensamblando en la edición. Creo que la producción de It es bastante buena.
Ahora, si bien tengo elogios para el trabajo de producción de la película y su excelente trabajo con los niños, también hay algunas cosas que no me parecieron del todo efectivas. Una de ellas es, lamentablemente, la forma en que se va construyendo el horror en esta nueva versión de It. Me parece que, en muy pocas escenas, esta película puede transmitir un miedo genuino. Me imagino que el error en esta producción está en el hecho de que se depende mucho de Pennywise para realizar escenas de horror memorables. Es cierto que las escenas más memorables de la versión de los noventa también tienen al payaso como protagonista principal. Sin embargo, la película (sobre todo durante la primera parte) se apoya de otro tipo de recursos para hacer horror y para transmitir un cierto sentimiento de nostalgia debido a que la narrativa no es lineal y por ello puede abrirse a más posibilidades. Por otro lado, el horror que establece Muschietti en su película es más estándar, apegándose a recursos prácticos como el jump scare y creando efectos de edición bastante vistosos en algunas tomas donde aparece Pennywise. Asimismo, el personaje del payaso está manipulado por imagen a computadora y la tecnología permite moldearlo para crear diferentes versiones de éste con caras y expresiones más espeluznantes, transformándolo por momentos en un híbrido que oscila entre la figura humana y un monstruo con características diabólicas. Si bien, varias de estas características brillan hasta cierto punto, la esencia de Pennywise y la película misma se diluye en gran parte debido a esto.
Cuando vi It de 1990 hace unos días, no pude evitar pensar en que existía un gran acierto en establecer la trama en la vida de los "perdedores" cuando ya son adultos porque los flashbacks permiten crear ciertas ambigüedades, enriqueciendo a la historia y permitiendo analizarla desde otro punto de vista: el abuso sexual y la violencia familiar. De alguna manera, todos los chicos están conectados por el hecho de que todos viven luchando contra sus propios demonios. En el caso de Beverly, evidentemente existe un abuso y constante hostigamiento por parte de su padre. Bill vive luchando contra la negación y el duelo de haber perdido a su hermano y le cuesta no sentirse culpable por ello. De manera similar, los demás niños pasan por situaciones similares bastante pesadas y objetivizar el miedo que sienten a través de una figura como Pennywise (y luchar contra él) podría ser un recurso terapéutico para todos. Y es verdad que esta teoría se cancela por completo durante la segunda parte de la película, gracias a su clímax, pero yo me quedo con eso. Ciertamente, no hay nada en la nueva versión que se le acerque, aunque sea un poco, a la versión de los noventa en ese nivel de profundidad. La historia de la nueva It es, más bien, lineal y el horror sobrenatural se entiende como legítimo todo el tiempo.
Habría que ver cómo terminan resolviendo esto para la segunda parte que, se supone, saldrá en dos años. En términos generales, It del 2017 me parece una película bastante decente que tiene el potencial de convertirse en un futuro clásico, si en la segunda parte se remata muy bien todo lo bueno que se construyó aquí.
Calificación personal: 6.6 - 7
Ahora, si bien tengo elogios para el trabajo de producción de la película y su excelente trabajo con los niños, también hay algunas cosas que no me parecieron del todo efectivas. Una de ellas es, lamentablemente, la forma en que se va construyendo el horror en esta nueva versión de It. Me parece que, en muy pocas escenas, esta película puede transmitir un miedo genuino. Me imagino que el error en esta producción está en el hecho de que se depende mucho de Pennywise para realizar escenas de horror memorables. Es cierto que las escenas más memorables de la versión de los noventa también tienen al payaso como protagonista principal. Sin embargo, la película (sobre todo durante la primera parte) se apoya de otro tipo de recursos para hacer horror y para transmitir un cierto sentimiento de nostalgia debido a que la narrativa no es lineal y por ello puede abrirse a más posibilidades. Por otro lado, el horror que establece Muschietti en su película es más estándar, apegándose a recursos prácticos como el jump scare y creando efectos de edición bastante vistosos en algunas tomas donde aparece Pennywise. Asimismo, el personaje del payaso está manipulado por imagen a computadora y la tecnología permite moldearlo para crear diferentes versiones de éste con caras y expresiones más espeluznantes, transformándolo por momentos en un híbrido que oscila entre la figura humana y un monstruo con características diabólicas. Si bien, varias de estas características brillan hasta cierto punto, la esencia de Pennywise y la película misma se diluye en gran parte debido a esto.
Cuando vi It de 1990 hace unos días, no pude evitar pensar en que existía un gran acierto en establecer la trama en la vida de los "perdedores" cuando ya son adultos porque los flashbacks permiten crear ciertas ambigüedades, enriqueciendo a la historia y permitiendo analizarla desde otro punto de vista: el abuso sexual y la violencia familiar. De alguna manera, todos los chicos están conectados por el hecho de que todos viven luchando contra sus propios demonios. En el caso de Beverly, evidentemente existe un abuso y constante hostigamiento por parte de su padre. Bill vive luchando contra la negación y el duelo de haber perdido a su hermano y le cuesta no sentirse culpable por ello. De manera similar, los demás niños pasan por situaciones similares bastante pesadas y objetivizar el miedo que sienten a través de una figura como Pennywise (y luchar contra él) podría ser un recurso terapéutico para todos. Y es verdad que esta teoría se cancela por completo durante la segunda parte de la película, gracias a su clímax, pero yo me quedo con eso. Ciertamente, no hay nada en la nueva versión que se le acerque, aunque sea un poco, a la versión de los noventa en ese nivel de profundidad. La historia de la nueva It es, más bien, lineal y el horror sobrenatural se entiende como legítimo todo el tiempo.
Habría que ver cómo terminan resolviendo esto para la segunda parte que, se supone, saldrá en dos años. En términos generales, It del 2017 me parece una película bastante decente que tiene el potencial de convertirse en un futuro clásico, si en la segunda parte se remata muy bien todo lo bueno que se construyó aquí.
Calificación personal: 6.6 - 7
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