
"It always fits. Eventually".
En esta ocasión, Sony ha apostado por una propuesta independiente y ambiciosa. Y es que en los últimos años hemos tenido que aguantar entregas horrendas que le hacen poca justicia a uno de los súper héroes más carismáticos. El personaje de Peter Parker, interpretado alguna vez por Tobey McGuire, entregó dos dignísimos trabajos de la mano del realizador Sam Raimi, director de culto y responsable de cintas como The Evil Dead (1981). El simple hecho de que un director que se desenvuelve en un contexto ajeno al mundo de los súper héroes ya de por sí generaba dudas. El resultado: una gran promesa de franquicia con Spider-Man (2002), que encontró un ápice en su secuela, Spider-Man 2 (2004) que, me atrevo a decir, fue hasta ese momento la mejor cinta de súper héroes del mundo. La reputación de la dupla Raimi-McGuire se vio tambaleante con la tercera entrega y cierre de la trilogía en 2007, una película que experimentó con muchos elementos y entregó un resultado agridulce (para muchos horrible, aunque en mi opinión no fue tan mala). Tras el inicio de esta década, un reboot que tomó The Amazing Spider-Man por título parecía prometer, sobre todo porque su protagonista (Andrew Garfield) parecía estar hecho para el personaje y ciertamente cumplió. Lamentablemente, ambas entregas defraudaron en más de un sentido y fue necesario un reinicio más, ahora como parte del gigantesco y descolorido Universo Cinematográfico de Marvel para que el hombre araña, esta vez caracterizado por Tom Holland, pudiera ser rentable otra vez.
Las dudas siempre han estado alrededor del personaje arácnido y esta vez, con Spider-Man: Into the Spider-Verse, la situación no es diferente. Peor, si tomamos en cuenta que esto no es un reboot propiamente y que ahora la historia no se trata de Peter Parker sino de Miles Morales, quien es un personaje afroamericano de ascendencia latina que lleva pocos años existiendo en el mundo del cómic. Por si fuera poco, la temática de esta película consiste en reunir a diferentes tipos de Spider-Mans (y una 'Spider-Woman') a través de una narrativa que involucra el uso de una tecnología súper avanzada, capaz de crear un acceso a diferentes líneas temporales, es decir: diferentes universos. El cambio de protagonista, la ambición narrativa, el corte independiente y la poca promoción por parte del estudio Sony, quien parece querer llevar a competir esta película por el Oscar a mejor animación, me generó muchísimas dudas y llegué a pensar en que tal vez esta iba a ser una de esas películas baratas que no valen mucho la pena ver. Y la verdad es que todo este tiempo estuve equivocado, porque esta película es increíble.
Tal y como lo mencioné antes, la historia de Spider-Verse transcurre en los barrios de Nueva York y el protagonista es Miles Morales, un adolescente que recientemente ha tenido la oportunidad de continuar con sus estudios en una escuela de prestigio. Miles lidia constantemente con la responsabilidad que esto involucra, con la presión de sus padres, con la presión hacia sí mismo por socializar con los demás y con encontrar algo que le sirva como propósito en su vida. Al inicio, él y Peter Parker conviven en una misma realidad, pero unas extrañas circunstancias llevan a Miles a ser el único que tiene el potencial de convertirse en el hombre araña que su universo necesita. Conforme la historia avanza, Miles se da cuenta que en su realidad conviven otros personajes que juegan exactamente el mismo rol que el Peter Parker que todos conocen; son súper héroes que en su mundo son identificados como súper héroes del tipo de Spider-Man. Una súper heroína, Gwen (Spider-Gwen) inicia una amistad bastante significativa con Miles y será un punto de apoyo importante para que él pueda cumplir con su destino.
Spider-Verse a simple vista puede ser considerada una gran película por el hecho de que cuenta con un apartado de animación impresionante que utiliza varias técnicas que en conjunto funcionan para crear una propuesta innovadora. Sin embargo, lo que más me sorprende de esta película es que por primera vez en mucho tiempo existe un acercamiento honesto en cuanto se refiere a la persona detrás del traje. Una de las razones por las que Tobey McGuire es aún considerado por muchos el mejor hombre araña es porque su director, Sam Rimi, desde un inicio se encargó de desarrollar una historia sencilla pero emocional que funciona bastante bien con su contexto. El arco del tío Ben, la responsabilidad que Peter tiene una vez que pierde a su tío, su acercamiento paranóico y realista cuando descubre sus poderes, el amor que le profesa a Mary Jane, etc. Antes de elaborar una situación apresurada que pusiera a todos los espectadores en acción, Raimi se encargó de crear un contexto vasto y emotivo en torno a Peter y el concepto del heroísmo. Esa es la chispa que estuvo ausente en la mayor parte de The Amazing Spider-Man y que sigo sin encontrar del todo en Spider-Man: Homecoming. La chispa que está presente en su totalidad en Spider-Verse. Antes de siquiera ver a Miles usando el traje por primera vez, conocemos sus motivaciones (el sueño y el delirio de ser un artista, la música, vivir el momento), sus miedos, la frustración de no cumplir con la imagen que tiene sobre su súper yo, la inquietud y rebeldía hacia lo que su padre le dice que tiene qué hacer y el hecho de que ambos tienen concepciones diferentes sobre lo que significa hacer el bien.
Otro aspecto sumamente fascinante es la complejidad con la que se maneja el humor de esta cinta, a veces punzante, inquieto y con referencias increíblemente específicas. Los diálogos en esta cinta son una belleza y los mensajes que cada uno de los personajes le aportan a Miles provienen de una gran cantidad de contextos y motivaciones definidas. Spider-Verse es, incluso, material de crecimiento personal, pues toda la motivación y el crecimiento de Miles es una fuente de motivación que puede tener un cierto impacto en el espectador, dependiendo de quien lo mire.
No voy a negar las pequeñas, pero notables fallas en esta película. Son muy pocas, a mi parecer: existe una sobre exposición considerable que, tomando en cuenta el ritmo tan frenético que tiene esta animación, puede llegar a ser confusa entre tanta información visual que acapara la pantalla. El villano en particular me parece sobresaliente, aunque el desarrollo de su personaje se siente un tanto ajeno a la cinta, pues la historia de Miles acapara la pantalla durante la gran mayoría del tiempo. Estas pequeñas fallas, si bien me parecen pocas y con cierta importancia de forma aislada, no interrumpen en lo absoluto la digna apreciación y disfrute de esta película. Spider-Verse es importante porque, por primera vez en mucho tiempo, es un producto donde sus realizadores se dan el lujo de contar una historia realista y alejada de los dogmas ya establecidos de universos acartonados como el de DC o el MCU. Existe una intención desinteresada de parte de todo el equipo de producción de esta cinta de transmitir un mensaje único a toda una generación de jóvenes nacidos en el nuevo milenio sobre lo que significa ser un héroe, ser honesto y fiel a sus ideales y a levantarse una y otra vez. No es el descubrimiento de un hilo negro, pero muy pocas veces ha sido contado de una manera brillante como aquí.
Calificación personal: 10
Comentarios
Publicar un comentario