
Después de dos buenas propuestas por Guillermo del Toro, Hellboy ha sufrido un reboot. ¿Por qué? No tengo la menor idea; me parecía más factible una tercera entrega hecha por el propio Del Toro o alguien autorizado por él. ¿Era indispensable este reinicio? Francamente, no.
Hellboy, el remake, es un espectáculo de gore, lleno de secuencias que buscan ser espectaculares y satisfactorias. Este es el primer error, pues como en muchas películas del cine comercial, la gente detrás del proyecto busca crear un espectáculo gigantesco de entretenimiento en lugar de contar una (buena) historia. El entretenimiento no tiene nada de malo, pero una vez más: no hay que pretender hacer pasar por bueno algo que definitivamente no lo es, solamente porque tiene una serie de características predeterminadas (acción, violencia fantástica, explosiones, etc) que son parte de un estereotipo que suele complacer a la gente. Esta idea, por supuesto, debería estar dirigida a ambos sectores: quien realiza la película y quien la observa. Por lo tanto, que un producto como las características de Hellboy exista y genere taquilla es prueba suficiente de que la industria no tiene ningún problema en seguir complaciendo a las audiencias y éstas, tampoco tienen conflicto alguno en consumir productos equivalentes en calidad a la comida chatarra.
Existen muchos pecados en Hellboy desde una pobre realización sin idea, ni ambiciones (aquí habría que mencionar que dichas ambiciones son sustituidas por exagerada violencia), sin ideas relevantes y con un humor que se quiere hacer pasar por inteligente, pero que en realidad no lo es. El trabajo que está hecho en esta película es escaso y apenas hay ciertas ideas en la realización para crear secuencias de acción que están planeadas solo para la experiencia 4DX. En general, Hellboy es un intento de blockbuster hecho con el esfuerzo mínimo. Es un insulto para la audiencia. Normalmente me da igual que este tipo de cine chatarra exista; lo que me enoja es que, siendo un arte tan caro de producir y comercializar, sea vendido a un precio mucho más alto del que corresponde. Ni de broma vale la pena pagar más de $80 pesos mexicanos ($4 dlls, aprox) en ver algo como esto.
Calificación personal: 2
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