Chicuarotes

Image result for chicuarotes

Con Chicuarotes, Gael García Bernal (sí, el mismo que protagonizó cintas como Y tu mamá también o El crimen del padre Amaro) se estrena como director. La ópera prima de Bernal es uno de los retratos más crudos que he visto en mucho tiempo y también es una obra que vale la pena visualizar.

Chicuarotes es el gentilicio de la gente originaria de San Gregorio Atlapulco, un pueblito localizado en las afueras de Xochimilco. Un lugar que administrativamente puede considerarse parte de la Ciudad de México, pero que dista mucho de ser citadina. Una vez más, los fascinantes e inquietantes contrastes de México están expuestos en esta cinta. 

La historia inicia cuando dos jóvenes, "Cagalera" y "Moloteco" se encuentran en un microbús que transita por la zona sur de la CDMX. Ambos trabajan como payasos para ganarse una moneda, pero la situación se sale un poco de control cuando Cagalera, ante la antipatía de los pasajeros, decide asaltar el microbús con la pistola de su papá. Ambos se salen con la suya y regresan a San Gregorio. Ahí, en las humildes casas de concreto y lámina, en los caminos de terracería que abren paso hacia los canales del alguna vez gran lago de Xochimilco, Cagalera y Moloteco idearán un plan maquiavélico con tal de salir de la pobreza.

Habrá quien diga que la malicia está inherente en las carencias, que el ser humano es capaz de caer en actos ruines con tal de sobrevivir. Ciertamente esta premisa es explorada a través de los protagonistas, cuyos actores, Benny Emmanuel y Gabriel Carbajal, instruidos con la experiencia actoral del propio García Bernal, entregan trabajos destacados. Chicuarotes es una película acerca de muchos matices que están presentes en la vida cotidiana de la familia mexicana de clase baja. Está llena de muchos pecados que, durante mucho tiempo, fueron percibidos como algo "normal" y "natural" para la sociedad popular de este país. Está la violencia familiar donde el marido es un borracho despreocupado que constantemente golpea a su mujer y se va a embriagar en cantinas. Los hijos, traumatizados por tal ambiente atroz, intentan salir adelante por su cuenta, aunque también existen diferencias importantes entre ambos que quiebran la relación que tienen y eventualmente provocan más conflictos. Cagalera es un chico ambicioso que busca salir del hoyo en donde está, motivado por el amor que le profesa a Sugheili, una chica que vive a pocas casas de distancia. La hermana de Cagalera, por otro lado, vive despreocupadamente y solo quiere divertirse con otros chicos, mientras que un tercer hermano en la familia guarda un secreto que aún es considerado tabú dentro de ese contexto social.

Los chicos se ven envueltos en diferentes situaciones que terminan echando a perder muchas cosas y que provocan reacciones de los mismos pobladores (dirían por ahí: pueblo chico, infierno grande) que tienen consecuencias graves. La mirada de García Bernal se enfoca en mostrarnos un México lleno de contrastes, atemporal, encerrado en sus tradiciones y avanzando hacia ningún lado. El contexto de Chicuarotes puede estar presente incluso en otro tipo de contextos, hasta citadinos. La película expone una serie de elementos culturales (sobre todo los más negativos) que están inherentes en el mexicano promedio. Es una mirada incómoda que muchos preferirían evitar y eso también es un rasgo cultural que se entiende.

Creo que si bien García Bernal no termina rematando con un final sólido, ciertamente sí deja muy en claro su punto e inicia su carrera como realizador con una cinta sólida y peculiar. Chicuarotes es uno de muchos retratos de México, de la gran ciudad y de su gente.

Calificación personal: 7.6


Comentarios