
Tras los eventos surgidos en Avengers: Endgame, muchos cuestionaron la continuidad del universo cinematográfico más grande de la historia. Después de todas las resoluciones, algunas de ellas trágicas y definitivas, ¿cuál sería el paso más adecuado para proseguir con esto? Marvel tuvo la respuesta: tiene que ser la secuela de Spider-Man, un personaje importante para el universo, pero más para otro personaje que se tuvo que despedir de la franquicia. Peter Parker, a pesar de su inmadurez e ingenuidad, es el elegido para continuar con un legado importante.
Spider-Man: Far From Home se sitúa poco tiempo después de Endgame y es en esta cinta donde se pueden observar ciertas consecuencias de todo lo que se vivió en la película estrenada en abril pasado. Aparentemente, el único vengador disponible es el joven Parker, quien decide tomarse un descanso de todo lo acontecido y renuncia temporalmente a ser el hombre araña. Sin embargo, sus propios allegados y las circunstancias lo orillan a retomar el deber gracias a la aparición de unos monstruos que toman forma a través de los cuatro elementos del planeta (agua, fuego, aire y tierra). A esto se le añade la incorporación de un nuevo ¿héroe? llamado Quentin Beck y conocido popularmente como "Misterio". Paralelamente, Parker se encuentra en Europa en un viaje escolar, buscando la manera de conquistar a MJ y al mismo tiempo evadiendo sus responsabilidades.
La película tiene dos tonos que contrastan mucho: por un lado, en el contexto escolar y personal de Parker, la cinta es una suerte de coming of age con una trama peculiar que tiene mucho potencial. Personalmente disfruté muchísimo el arco de Peter, MJ y los demás personajes de la escuela. Tiene varias escenas bastante prometedoras y un desarrollo que se mueve con soltura. Es, en definitiva, lo mejor que Far From Home nos puede ofrecer. En contraste con esta belleza juvenil tenemos un blockbuster hecho con la fórmula de la casa. Marvel no parece tener ningún problema en seguir explotando aquello que le funciona a la perfección y lo hace mecánicamente. Entonces, Far From Home se diluye casi por completo entre secuencias de acción montadas con el mismo estilo y tiempo que en cualquier otra película de Marvel, jugando con las mismas dosis de humor y llegando a resultados satisfactorios para cualquier espectador indulgente. Es bastante evidente que a Marvel le cuesta mucho desarrollar a sus antagonistas (o no le preocupa en lo absoluto), pues "Misterio" es igual de plano que otros villanos de quienes ya no me acuerdo. Si acaso, lo único importante que el villano puede aportarle a esta película es que en cierto momento funciona como un hilo conductor para Peter. Fuera de eso, no hay realmente nada más.
Spider-Man: Far From Home, como muchas producciones de este estudio se entiende como una obra que está ahí con el propósito para ser una pieza más del rompecabezas, más no una obra esencial en sí que sea significativa para el ya gran acervo cultural que se tiene sobre el personaje de Spider-Man y su lugar en la historia. Incluso, viendo las cosas bajo este entendimiento, no percibo a este Spider-Man como una versión genuina de lo que es y representa; solo está ahí como un elemento más que ayuda a la expansión constante de un universo que ya de por sí se mira infinito.
Calificación personal: 6.3
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