Ex Machina (2015)

The Ending Of Ex Machina Finally Explained


Para Jorge

Ex Machina vio la luz en la primavera del 2015, cuando parecía que la ciencia ficción en el cine se iba a llevar a cabo mayoritariamente en las producciones futuristas de exploración espacial. Esta es la ópera prima del realizador británico Alex Garland, quien haría Annihilation tres años después (la comenté muy brevemente en mi perfil de letterboxd, por aquí). Garland ha estado muy cerca de la ciencia ficción durante toda su carrera. En 2002 obtuvo reconocimiento por haber escrito la película 28 Days Later, dirigida por Danny Boyle. Después de varios años en la industria, Garland finalmente recibió la oportunidad de escribir y dirigir su primera película, una aterradora historia que tiene a la inteligencia artificial como su tema central.

Garland, quien es muy talentoso para contar historias, nos lleva de la mano para atestiguar la historia de Caleb (Domhall Gleeson), un joven programador que es invitado por su jefe, Nathan (Oscar Isaac) a pasar una residencia de una semana en su propiedad para trabajar en un proyecto secreto. Caleb es trasladado vía helicóptero hacia las afueras de la civilización, atravesando paisajes boscosos por horas. Una vez en el lugar, Caleb se da cuenta de la fortaleza minimalista en la que vive su jefe. Una especie de búnker creado con la tecnología más sofisticada que le da un aire futurista al aspecto visual de la película. Nathan es el creador de una herramienta de búsqueda llamada Blue Book, que sería el equivalente a Google en la vida real. Su trabajo lo ha inspirado a crear nuevas tecnologías dentro del campo de la inteligencia artificial, por lo que ha elegido a Caleb como un usuario de prueba que debe probar la eficiencia de su nueva creación. El experimento es un test de Turing, que consiste en una serie de pruebas para una máquina con el propósito de que ésta pueda exhibir comportamientos e inteligencia similares al de un ser humano. Caleb debe interactuar con la máquina que Nathan ha creado: Ava (Alicia Vikander), un robot que ha sido creado con rasgos humanos muy realistas. Si Caleb empieza a ignorar el hecho de que Ava es un ser artificial, entonces el experimento será un éxito.

La película es un acierto en cuanto a lo que propone: una profunda reflexión sobre el carácter humano. ¿Hasta qué punto nos podemos considerar humanos? ¿Es acaso este cuerpo orgánico lo que nos da el carácter definitivo? Garland va escribiendo su película con los elementos justos para que, junto con Caleb, el espectador deje de ver a Ava como un ser artificial y comience a considerarlo como una persona más. Evidentemente el "disfraz" humano tan realista de Ava es de mucha ayuda, pero el personaje mismo está construido con muchos detalles que van desde la personalidad tan enternecedora que tiene Ava, misma que hace yuxtaposición con la personalidad de Nathan, quien parece un ser frío y sin sentimientos. Todo esto ayuda a crear una suerte de enigma en la mente de Caleb, quien empieza a tener serios conflictos con la situación, lo que terminará por motivar un desenlace explosivo. 

Además de su fantástico guión, la película es una preciosa obra visual. Los acabados minimalistas y simétricos de la puesta en escena motivan a que se desarrolle un trabajo de cámara que explote un tipo de encuadres simétricos y con mucha profundidad de campo que, además, hacen un contraste maravilloso con una iluminación que crea una gran cantidad de sombras y con luces rojas que le dan un tono de terror a la película. Asimismo, apartados como la banda sonora, el diseño de producción ya mencionado y, por supuesto, los efectos visuales son una obra de arte. Insisto, estamos hablando de un trabajo técnico que roza la perfección. Quizá, de lo poco que podría criticar de esta película es que me parece que el personaje de Nathan me parece que está desarrollado a medias, decisión que me parece que es motivada por la ambigüedad que su personalidad vacía intenta transmitir y que se limita en una buena cantidad de tiempo a cumplir con el estereotipo de genio sabiondo con aires de cretino. No es que esto sea particularmente malo, pero no se trata de una nueva propuesta. Asimismo, los temas expuestos sobre la inteligencia artificial y el comentario social intrínseco acerca de cómo la tecnología actual sirve como una herramienta invasiva me parecen muy buenos, aunque la lectura de éstos mismos se sienten como una lectura aparte, una exposición que justifica el argumento de la película, pero que no lo incorpora del todo en su trama principal (o que al menos no lo vuelve tan plausible).

En conclusión, Ex Machina es una de las películas de ciencia ficción más destacadas de los últimos años. Se trata de una obra íntima que elabora comentarios bastante acertados sobre la realidad de nuestro mundo y en ella también podemos encontrar un relato escalofriante que refresca el conflicto posmoderno del ser humano contra su creación.

Calificación personal: 9.3





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