Para Fer.
Los clásicos animados de Disney son una parte esencial del cine de animación, pues sus historias han inspirado a otras producciones a crear propuestas innovadoras con el fin de superar lo ya hecho por el gigante estudio de Walt Disney. Estas películas han trascendido por generaciones y en la actualidad se están produciendo en un formato diferente (el live action) para seguir vigentes por mucho tiempo más. Del extenso catálogo animado que hoy rebasa las 50 películas se pueden rescatar al menos una docena de grandes películas que hoy son consideradas un clásico de la cinematografía. Desde Snow White and the Seven Dwarfs (1937), Dumbo (1941) y Cinderella (1950) hasta The Jungle Book (1967), The Many Adventures of Winnie the Pooh (1977) y, por supuesto, The Little Mermaid (1989).
Muchas de las películas mencionadas en el párrafo anterior están basadas en relatos folclóricos famosos del siglo XIX y más atrás. Un ejemplo muy popular puede ser el de la ya mencionada Blanca Nieves, cuyo cuento original fue escrito por los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm. En el caso de la sirenita, debemos de recurrir a la obra original de 1837 escrita por el danés Hans Christian Andersen. En dicho cuento se relata la historia de una sirena que vive con su padre, quien es el rey del mar. También están presentes sus cinco hermanas mayores y su abuela. Al cumplir los 16 años, la sirenita obtiene el permiso de salir a la superficie para descubrir el mundo y aprender de éste. Ahí es cuando se enamora de un príncipe, a quien salva cuando su barco naufraga. La sirenita, al ser consciente de que no puede relacionarse con su enamorado, decide acudir a una bruja del mar, quien le otorga un par de piernas a cambio de su lengua y su voz. La sirenita regresa a la superficie solo para darse cuenta de que el príncipe que tanto ama se casará con otra princesa. Sin embargo, la protagonista aún tiene la oportunidad de convertirse en una sirena si asesina a su amado con una daga antes del amanecer. Ella lo intenta, pero fracasa, ya que su amor por el príncipe es más grande que sus intereses. Entonces, la sirenita espera la muerte en la costa y se arroja al mar para convertirse en espuma y desaparecer. La historia de Andersen, que originalmente se titulaba Las hijas del aire, es una fábula que tiene elementos religiosos muy marcados y en donde la enseñanza principal consiste en dejar atrás los intereses terrenales y que la fuerza del amor es más grande que todo. Al final, la sirenita se convierte en un espíritu de energía radiante y su nueva misión es la de ayudar a los humanos durante 300 largos años. Una vez que su misión se cumpla, ella recibirá el regalo de tener un alma inmortal y vivir en la gloria del cielo por siempre.
En 1985, después de varios intentos de pre-producción, el realizador Ron Clements y el productor John Musker unieron fuerzas para obtener la autorización del estudio que les permitiría adaptar la historia de Andersen en una película animada. Al poco tiempo, Clements y Musker escribieron el guión de la película, añadiendo algunas cosas y quitar otras en favor de una narrativa más agradable que cautivara al público infantil. Recordemos que en los tiempos de los hermanos Grimm, los cuentos infantiles eran historias de horror hechas para asustar a los niños y condicionarlos a no portarse mal. Desde entonces, los relatos infantiles habían cambiado mucho a lo largo del tiempo. Cuatro años después del primer borrador, The Little Mermaid vio la luz y se estrenó en cines. Desde entonces, la película ha obtenido una reputación más que presumible y hoy es considerada como uno de los mejores clásicos animados de Disney.
Mientras que la historia de Andersen sigue un camino más religioso y trascendental, la película dirigida por Clements se enfoca más en el personaje de la sirenita desde una perspectiva psicológica que aborda varias características que van desde conceptos como el "yo", el "superyó" y el "ello", hasta el complejo de Elektra que existe entre la sirenita y su padre. Asimismo, existen otros símbolos que enriquecen la historia y explican por qué la narrativa de la película se desenvuelve de una manera en particular.
En la película animada, la sirenita responde al nombre de Ariel, quien vive en el reino de la Atlántida y es hija de Tritón, el rey de los mares. Ariel es una sirena que no sigue los roles de género que a ella le corresponden. Es un personaje aventurado que gusta correr riesgos y estar fuera de la norma. Con ella siempre está Flounder, un pez muy asustadizo que representa los miedos infantiles más profundos que tiene Ariel. En una de sus aventuras, Ariel atestigua un naufragio y rescata a un hombre apuesto del que se enamoró a primera vista, momentos antes de la tragedia. Ella logra salvarlo y regresa al mar, con la esperanza de encontrar una manera de regresar a la tierra en forma humana. Es ahí cuando Úrsula, una vieja bruja del mar, entra en la historia. Ella le ofrece a Ariel unas piernas humanas a cambio de su lengua y de su voz. Ariel acepta y regresa a la superficie siendo una mujer. Ahora, ella debe conquistar al joven apuesto, quien es un joven príncipe que busca al amor de su vida, antes de que trascurran tres días. De lo contrario, ella volverá a ser una sirena y pasará a ser propiedad de Úrsula.
The Little Mermaid es una película sobre crecer. Es, sin duda alguna, un coming of age fantástico que explora el perfil psicológico de una niña que se siente lista para descubrir el mundo y enamorarse perdidamente de su príncipe azul. Debido a la época (y más tomando en cuenta el material original), la película no ha envejecido tan bien en el sentido de que Ariel no busca salvarse a sí misma y su felicidad depende de alguien más; en este caso, el príncipe es el personaje que cumple con ese rol. Sin embargo, el resto de la obra es interesante en cuanto al tema de la adolescencia, el deprendimiento de la figura paterna y el descubrimiento del mundo exterior. En esto último es esencial el rol que juegan el mar y el agua en sí mismos. En el cine se le ha dado a los cuatro elementos significados tan variados, pero el agua suele ser el elemento de pureza que provee la vida en la Tierra. Una zona de confort y de paz que en la narrativa de la película puede simbolizar una especie de vientre materno en el cual Ariel está contenida y donde no corre peligro. Una vez que sale a la tierra y descubre el mundo, se da cuenta de algunos males y que su idealización de la realidad no es tan placentera como ella lo cree. Un ejemplo sería su caótica estancia en el palacio donde vive el príncipe y cómo las cosas no salen como ella espera. A partir de este punto, Ariel debe adaptarse e igeniárselas para conseguir su cometido. Para esto cuenta con la ayuda de los personajes secundarios. Está el pez Flaunders que funciona como el superyó de Ariel, al ser un personaje asustadizo que tiene un juicio moral muy presente. A estos dos se les añade Sebastián, un cangrejo inteligente y perspicaz que está para crear un equilibrio. Mientras Sebastián es el yo, Ariel y sus impulsos son el ello. Los tres deben coordinarse y trabajar en equipo para asegurar el crecimiento personal de la protagonista.
Los roles de Úrsula y Tritón también son llamativos. El rey del mar es un personaje sobre protector con muchos complejos y contradicciones. Es temerario cuando debe imponer su figura de autoridad, pero también muestra un lado blando y tiene el miedo de perder el amor de su hija. Es por ello que le es tan difícil aceptar que en algún momento tiene que dejarla ir. Úrsula, por otro lado, tan despiadada y malvada es un personaje que causa cierta fascinación. Su lugar en el exilio ya de por sí indica que ella también es un personaje que está fuera de las normas patriarcales que existen en la sociedad de la Atlántida. Ella toma ventaja a través de ciertos elementos como el "ser mujer" para lograr con su cometido. Adquiere una forma joven y femenina para seducir al príncipe cuando se da cuenta que Ariel está a punto de conquistarlo y usa toda su perspicacia para obtener esa posición de poder que tanto ha anhelado. También, al ser el personaje que le muestra a Ariel la cruda realidad del mundo, Úrsula por sí misma simboliza la pérdida de la inocencia y también se constituye como un reflejo de la misma Ariel y en lo que se puede convertir si no consigue lo que quiere, que es ser feliz a lado del príncipe. Esto último puede sugerirle al público infantil que, en caso de no encontrar el "amor verdadero", el destino les depara una vida llena de odio y resentimiento como la que tiene Úrsula, quien a su vez es un personaje que es dibujado como alguien horrendo físicamente, obeso y viejo. Esto, por supuesto, me parece bastante desafortunado y creo que es lo peor que tiene esta película. Ciertamente en su tiempo era algo apegado a la norma, pero en estos tiempos ya no tiene validez.
The Little Mermaid en lo general y en lo particular es una película infantil que está escrita con inteligencia, que explica bastante bien su enseñanza y aunque no todas su exposiciones son tan valiosas, como la que se mencionó en el párrafo anterior, sí es un fantástico estudio de personaje. La película tiene momentos brillantes e inspirados que se pueden apreciar desde los créditos iniciales. La banda sonora es muy bella y los números musicales son icónicos. Además, los personajes están hechos con complejidad. Salvo algunos detalles ya mencionados, esta película sigue validando su estatus de prestigio como una de las producciones más exitosas y más adoradas del catálogo animado de Disney.
Calificación personal: 9
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