
La comedia romántica de estos tiempos se ha estancado, pues las producciones de países considerados líderes en el cine como Estados Unidos, Reino Unido, Francia y otros países de Europa, no han podido lanzar al mercado algún producto cinematográfico memorable. Aquí en México tampoco se ha hecho mucho al respecto, pues el cine comercial ha mostrado su interés por hacer remakes poco interesantes de producciones estadounidenses o europeos. El género, de por sí limitado por su simpleza narrativa y su estructura ya definida y reiterada, no se ha animado a contar historias que arriesguen un poco y que apuesten por cambiar su propio juego. Ahora, Netflix ha venido con una interesante propuesta que busca proponer algo más de lo que se ha visto.
La producción del gigante del streaming es una película juvenil llamada The Half of It. La historia se lleva a cabo en una ciudad ficticia llamada "Squahamish" y la protagonista de la cinta es una estudiante de ascendencia china llamada Ellie Chu (Leah Lewis), quien es una prodigio y ayuda a sus compañeros con sus tareas y ensayos. Ellie es descrita como una chica sumamente inteligente, quizás la más brillante de toda su generación. El conflicto de la historia se va desarrollando en cuanto aparece Paul Munsky (Daniel Diemer) en la vida de Ellie. Paul es un jugador de fútbol americano que está enamorado de una chica llamada Aster Flores (Alexxis Lemire), quien es la niña más bella de toda la escuela. Dado que Ellie se ha creado la fama de ser una talentosa ensayista, ya que puede escribir los textos de sus compañeros con mucha facilidad, Paul decide que recurrir a Ellie es la mejor opción para conquistar a Aster. El chico le pide a Ellie escribir una carta a nombre de Paul con el fin de llamar la atención de su enamorada. La cuestión que hace de este conflicto aún más interesante es que al poco tiempo sabemos que Ellie, en realidad, también se siente atraída por Aster y había decidido mantener sus deseos hacia ella en secreto, hasta que llegó Paul. Por si fuera poco, a lo largo de la película, Paul también empieza a cuestionar sus sentimientos hacia Aster y comienza a sentir algo más que una amistad por Ellie. Mientras tanto, Aster, al recibir la carta e intercambiar mensajes con Paul (quien en realidad es Ellie), también se muestra insegura con sus emociones.
No sólo es el enredado y fascinante conflicto lo que hacen de esta película una experiencia como pocas. Ciertamente estamos ante una obra que cae fácilmente en la etiqueta de coming of age de romance, del que se esperan ya ciertos arquetipos definidos y una narrativa ligera. Sin embargo, la película dirigida por la realizadora Alice Wu, de quien se conoce una película previa (Saving Face, 2004), rompe con ciertos estereotipos que se tienen sobre este género en particular. Evidentemente, el extraño triángulo amoroso que se forma entre un personaje masculino y dos femeninos es lo suficientemente cautivante y arriesgado. Wu, cuya ópera prima ya había hecho ruido en cuanto a visibilizar a la comunidad homosexual en 2004, demuestra que tiene una gran habilidad para contar este tipo de historias y desarrollarlas a través de una narrativa cuidadosa, encantadora y con personajes que, a diferencia del ya mencionado chick flick heterosexual o la comedia familiar absurda a lo Adam Sandler, sí están bien desarrollados y se toman su tiempo, no sólo para definir el conflicto que se expone, sino hasta para tocar otros temas que son de interés general en los adolescentes, como la identidad, la vida y la muerte, el futuro y el deseo. Si bien Wu acierta por completo en este aspecto, me parece que el punto más flojo de su película es que, tras ese magnífico desarrollo, al final no logra un remate igual de efectivo. The Half of It puede sentirse un tanto frustrante una vez que se termina, aunque jugando un poco a ser abogado del diablo: ¿no es justo esa sensación la que predomina durante la adolescencia y cómo solemos idealizar muchas cosas y eventos en nuestra vida que, una vez que llegan, estuvieron muy lejos de ser lo que esperábamos?
Más allá de las críticas (bastante justas) que se pueden hacer sobre este aspecto de la película, considero que la experiencia en lo general es mucho más satisfactoria de lo que uno esperaría, sobre todo para tratarse de una película de su género que a simple vista recuerda otro tipo de obras juveniles que quieren decir mucho y al final dicen poco o nada.
Calificación personal: 7.3
Nos involucramos tanto en la perfección aérea de esta correspondencia y todo lo que se abre que la duplicidad se escapa y la conexión humana se vuelve francamente metafísica, el sueño de un adolescente precoz de un mundo mejor. Según la filmación de Wu, la pantalla se ilumina con palabras adornadas, imágenes y mensajes de texto, todo lo cual contribuye a una especie de vida de ensueño, en la que las palabras de estas personas ayudan a trascender su entorno mundano y sin salida. En una escena tardía, dos personajes flotan en un charco de agua, escuchan música y hablan de la soledad, Dios y el futuro; Sus reflejos brillantes insinúan una realidad alternativa donde las cosas son menos confusas, donde las esperanzas se hacen realidad. En la mayoría de las comedias románticas te enamoras de los personajes; en The Half of It te enamoras de su anhelo.
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