Tras una larga espera que incluyó muchas fechas pospuestas debido a la pandemia del covid-19, finalmente se puede ver la nueva película del realizador británico Christopher Nolan. Este hombre, ya muy conocido y referenciado en la industria del cine, ha marcado un estilo único en el séptimo arte contemporáneo. Sus películas son muy ambiciosas y tratan temas que trascienden la realidad misma. El director debutaba en el año 2000 con Memento, una historia de suspenso y crimen que es contada literalmente al revés, ya que su protagonista es un hombre que sufre de amnesia. Después de un tiempo, Nolan se hizo muy popular gracias a dos proyectos muy significativos: la trilogía de The Dark Knight, un drama político en donde se le da un tratamiento hiperrealista a la figura del superhéroe, e Inception, un thriller que aborda el concepto de la "originación" de ideas en la mente y los sueños. Nolan pasaría la última década haciendo dos proyectos más: Interstellar y Dunkirk. La primera, su película del espacio que aborda la teoría de la relatividad y la segunda, su película de guerra que narra la famosa evacuación de Dunkerque, durante la Segunda Guerra Mundial, vista desde tres puntos de perspectiva distintos que convergen entre sí.
Dicho todo esto, se puede concluir que el trabajo de Nolan es digno de atención y su nueva propuesta cinematográfica no está exenta de elementos cautivantes. Tenet es la nueva obra del británico, tras tres años de ausencia en la pantalla grande. Hablar de esta película, al igual que con el resto de la filmografía de Nolan, es un tanto delicado, ya que el abordar ciertos detalles presentes en la película, y que se podrían considerar como spoilers, a veces parece inherente al hacer una sinopsis del argumento mismo. Por lo tanto, intentaré ser lo más breve con respecto a la trama. Básicamente Tenet es un thriller de ciencia ficción que aborda el tema de la entropía y su aplicación en el tiempo. El protagonista (John David Washington) es un espía internacional con entrenamiento militar al que se le da una misión importante que se basa en el descubrimiento de un fenómeno físico: la inversión temporal. Él mismo lo descubre cuando, en una misión dentro de una ópera rusa, casi es asesinado, pero un compañero anónimo lo salva, "cachando" una bala que ya había sido disparada y usándola para matar a su captor. Pronto, al protagonista descubre que existen ciertos objetos asegurados por la inteligencia estadounidense que presentan un cierto grado de "entropía inversa" en su composición molecular. De esta manera, uno puede hacer rebotar una bala contra una mesa, pero con el proceso de gravedad invertido; es decir: la bala ya está en la mesa y más bien es atraída por la mano. Se cree que tales objetos son los residuos de una guerra en el futuro que apenas va a ocurrir, pero que por alguna razón viajaron en el tiempo y los humanos del ahora tienen acceso a éstos. Es, a partir de este punto, cuando la película se vuelve aún más densa y la misión del protagonista da inicio.
Muchos medios afirmaron que Tenet se trataba del proyecto más ambicioso de Nolan a la fecha y tienen razón. Si nos esforzamos en encontrar alguna similitud dentro del mundo del cine con Tenet, podríamos afirmar con cierta seguridad de que Tenet es la película Bond de Nolan, pero llevada a un nuevo nivel. Al igual que las demás cintas del agente 007, el protagonista de Tenet es una especie de James Bond que se pasea por los lugares más pudientes y exóticos del mundo. De Mumbai a Londres, pasando por Rusia, el protagonista de Tenet debe emprender una larga travesía para resolver el enigmático rompecabezas que pondrá a prueba su realidad. Y al igual que en una película Bond, en esta cinta encontramos un súper villano llamado Andrei Sator (Kenneth Branagh), quien personifica a un traficante de armas que será la pieza clave dentro del conflicto. Asimismo, el protagonista (de quien no se sabe su nombre, por eso me refiero a él de esta manera) tendrá como aliado a un personaje llamado Neil, interpretado por Robert Pattinson, quien, una vez más, responde a las críticas con un gran trabajo de interpretación.
Tenet tiene muchas cosas buenas. La primera y la más obvia: es otra obra de proporciones colosales en términos de producción. La película, además de ser filmada en muchas locaciones reales, cuenta con efectos especiales prácticos y el uso de CGI se limita a usarse en escenas muy específicas. Se sabe que Nolan es un director que adora el cine de la vieja escuela y que prefiere mil veces grabar en filme antes que en digital. Esto se puede comprobar, principalmente, en el tratamiento que se le da a la fotografía, obteniendo resultados muy parecidos a las anteriores películas del realizador, lo que podría ya considerarse como un trademark reconocido. Otro aspecto espectacular es el trabajo de la banda sonora, esta vez compuesta por Ludwig Göransson (Black Panther, Creed), quien entrega unas piezas musicales que, si bien no le competirían al cien a Hans Zimmer (aunque también creo que ambos son diferentes), ciertamente consiguen crear una atmósfera que enriquece en muchos niveles la experiencia cinematográfica. Otro aspecto a destacar es el gran trabajo de su reparto y es que tanto John David Washington como Robert Pattinson forman una dupla que tiene mucha química y ambos entregan buenas actuaciones. También es de destacar el trabajo de Kenneth Branagh y de Elizabeth Debicki, ambos personificando a un matrimonio que será fundamental en el desarrollo de la película. Branagh en particular me pareció sobresaliente como villano y su personaje debe ser uno de los mejores antagónicos que se han visto en la carrera de Nolan.
Ahora, hay que hablar del guión: tan ambicioso como problemático. Se sabe que en términos de guión, Nolan tiene muchas virtudes, pero también comete muchos pecados. El más grande de todos: la sobre exposición. En Tenet encontramos una buena cantidad de escenas de personajes explicando todo lo que sucede con lujo de detalle, cayendo en diálogos innecesarios que estacan un poco el ritmo de la cinta. Si bien reconozco que esta película, siendo la más compleja que Nolan ha hecho hasta hoy, sí necesita de una buenas dosis de exposición que logren comprender el tema que se está tratando, esta cinta no se libra de tener algunas escenas de relleno en donde el director apuesta, una vez más, por la explicación literaria en vez de apostar por un lenguaje visual. Hasta la fecha me sigue pareciendo un poco inverosímil que Nolan siga apostando por este recurso, siendo que su cine está fuertemente influenciado por la obra de otros autores como Stanley Kubrick y Terrence Malick, quienes siempre apostaron por el lenguaje visual y el expresionismo, antes que darle una sola línea a alguno de sus personajes para explicar lo que sucedía. Quizás estamos hablando de una zona de confort que al día de hoy sigue castigando por momentos el ritmo incesante que el cine de Nolan intenta crear de principio a fin.
También hay algunos temas que deben mencionarse en cuanto al desarrollo de personajes se refiere y es que los personajes de Tenet se sienten incompletos. Salvo el caso del protagonista, quien es anónimo y se entiende que no sepamos nada de él, o Andrei Sator, porque la trama gira prácticamente en torno a él, el resto de los personajes no se sienten tan desarrollados. Particularmente el caso del personaje de Kat (Debicki), esposa del villano, me parece un tanto lamentable, pues Nolan la construye con base en la maternidad y parece que el mundo de Kat únicamente se basa en su rol como madre. Y si nos detenemos un poco a mirar el resto del cine de Nolan, encontraremos un patrón similar con el resto de sus personajes femeninos: la esposa muerta en Inception, la astronauta emocional en Interstellar y la hija que no puede romper el vínculo que tiene con su padre. También está el de la villana en The Dark Knight Rises que basa su causa en las acciones que toma su hermano. Es decir, todas estas mujeres en el universo Nolan dependen de un masculino y el desarrollo que tienen se queda solo ahí, en ser más un elemento que tiene una función específica para el actuar del masculino, más que un personaje independiente en sí. Esto no es necesariamente una acusación de machismo, ni mucho menos. En general, muchos personajes en el cine de Nolan se sienten incompletos de alguna manera, pero este fenómeno parece golpear más fuerte a los personajes femeninos.
En cuanto a la trama en sí, que trata a complejidad el tema de la entropía y la inversión temporal, mucha gente se ha quejado de esto por ser demasiado confusa y difícil de comprender. Si bien estoy parcialmente de acuerdo con esto, me atrevo a afirmar que la trama se puede sentir complicada principalmente por los pecados de Nolan antes mencionados, y no tanto porque sea un tema que requiera de un doctorado en física para que pueda ser apreciado en su totalidad. La película avanza hacia una dirección y sobre la mitad se "invierte", creando de esta manera una exposición fascinante acerca de los hechos contados en el relato y dándole al espectador una segunda oportunidad para identificar ciertos detalles que pudo pasar por alto durante la primera hora del filme. Este tipo de películas temporales se acerca más a lo que vimos en Harry Potter and the Prisoner of Azkaban (2004), en donde ya se podían apreciar ciertos fenómenos en algunas escenas, antes de que sus protagonistas viajaran al pasado para provocar lo que ya se había visto antes. En Tenet todo está predestinado (bueno, todo está predestinado en la ficción, pero es más evidente aquí) y por ello el planteamiento del conflicto está lleno de muchos detalles, pues la misma película los rescata durante el segundo y tercer acto. Es un gran tema, pues además de plantear set pieces deslumbrantes, la película abre la conversación a conflictos como el libre albedrío. Todo esto es, sin duda, lo mejor que esta cinta nos puede ofrecer y cumple muy bien en ello.
En conclusión, Tenet está lejos de ser una película perfecta y sufre de algunas cosas que podrían complicar la experiencia de los espectadores más exigentes o de los que ya de por sí son críticos del mismo Nolan. Quizás, esta sea la película que más críticas podría cosechar por varios motivos; sin embargo, es indudable que el trabajo del director es garantía de discusiones. Tenet, al igual que Inception, Interstellar o The Dark Knight, es una película que merece ser vista en pantalla grande, pues es un evento cinematográfico que muy pocos realizadores se atreven a crear. Y quizás esa es la razón por la que Nolan será recordado en 100 años.
Calificación personal: 7.6

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