The SpongeBob Movie: Sponge on the Run



Para una gran mayoría de millennials, sobre todo aquellos que crecieron a principios de los 2000, la caricatura de Bob Esponja (SpongeBob SquarePants) representa un hito generacional. Esto es un hecho que he podido corroborar a lo largo de mi vida, ya que soy uno de esos millennials y de toda la gente de mi edad que conozco, casi todos están de acuerdo en que esta obra creada por Stephen Hillenburg los ha acompañado desde la infancia. El legado del célebre pantalones cuadrados ha perdurado a lo largo del tiempo, eso sí, pasando por momentos turbios que han puesto en duda su continuidad en la televisión y el cine.

Esta es la tercera película que se hace sobre Bob Esponja y la primera en contar con una animación muy alejada a los estándares tradicionales de la serie. Anteriormente, la caricatura era creada en 2D, con un dibujo que no se distinguía de otras series animadas. Poco a poco fue evolucionando y ahora en Bob Esponja al rescate podemos encontrar un modelo de animación muy interesante que por momentos se asemeja a la rotoscopía y por momentos parece stop-motion. Esto es, sin duda, lo más atractivo de esta película que no duda en jugar con diferentes tipos de animación, así como el incluir personajes de carne y hueso que están sobre puestos en la imagen, pero que no desentonan en lo absoluto.

La historia empieza con el secuestro de Gary el caracol, la mascota y mejor amigo de Bob Esponja, quien incursiona en una búsqueda con su otro mejor amigo, Patricio Estrella, otro ícono importante dentro de la caricatura, para rescatar al pobre de Gary. Mientras tanto, el malvado Plankton, eterno rival de negocios de Bob y su jefe, Don Cangrejo, se aprovecha de la situación para conseguir la dichosa fórmula de la cangreburger, el platillo por excelencia del Crustáceo Cascarudo (lugar donde Bob trabaja para Don Cangrejo) y la única esperanza que tiene Plankton para robarle los clientes a su competencia. Bob y Patricio se encaminan a la ciudad de Atlantic City, un lugar sumamente peligroso, pues ahí es donde Gary permanece secuestrado, no sin antes pasar por diferentes desafíos de la mano de aliados y enemigos bastante peculiares.

Además de la animación, en Bob Esponja al rescate encontramos varios momentos llenos de nostalgia que hacen referencia a otros eventos pasados en la caricatura. Los personajes están ahí y no han perdido la esencia. También es positivo ver cómo a la película se le da un tratamiento de humor bastante fiel a lo que los creadores originales han propuesto a lo largo de la historia del programa. Se sabe que Bob Esponja cuenta con un humor absurdo que camina en una delgada línea que separa lo infantil de lo perturbador y lo inquietante. Quizás, la verdadera razón del éxito de esta serie y el porqué del hecho de que siempre ha tenido más público adulto que infantil. Además del humor, es interesante ver cómo los creadores actuales de la franquicia (recordemos que Hillenburg ya no está) están proponiendo una nueva identidad para todos los personajes, quedándose con las bases de lo que el show alguna vez fue, pero proponiendo varios borrones y cuentas nuevas que le dan una nueva definición a todos sus elementos.

Es precisamente esto lo que le juega en contra a esta película. Independientemente del evidente choque generacional que podría ocurrir en Bob Esponja al rescate, con la vieja audiencia sintiendo mucha extrañeza por lo que ve y con una nueva generación de espectadores que no sabe nada del personaje dispuesta a aceptarlo tal y como se ve aquí, esta película transgrede sus propias bases a un nivel que podría considerarse injusto e irrespetuoso. Primero que nada, los personajes en esta película están diseñados para responder impulsivamente la mayoría del tiempo y sus acciones se desenvuelven en escenas que están escritas de una forma tan superficial y despreocupada, que uno podría pensar que nadie se detuvo a leer el guión para darse cuenta de las enormes lagunas que tiene. Prácticamente todos los personajes de esta película se comportan más como un cliché de ellos mismos y tienen un nulo desarrollo. Sabemos que Bob está preocupado por Gary y necesita encontrarlo, pero más allá de eso, no tiene otra motivación y no hay nada más que sea rescatable en él. Al menos en la primera película tenía que recuperar la corona del Rey Neptuno como una obligación moral para salvar al Crustáceo cascarudo, pero en él también existía una lucha interna consigo mismo para demostrar que él no era "un chico". Aquí también existe un "dilema" con él al querer luchar para superar sus miedos, pero por momentos se le olvida y tampoco es como que lo tenga muy claro. Incluso se mete con calzador a Keanu Reeves como el típico guía en este viaje del héroe, y quien lo motiva a superar sus miedos. Pero este es un desarrollo bastante pobre en comparación con el de las otras películas y como prácticamente ya se vio todo esto en la primera, también peca de ser poco original.

Por si fuera poco, también hay otra cuestión que ha dejado impresiones muy negativas con esta película. Y es que hay una sección en la misma donde se hace un salto en el tiempo hacia el pasado para que el espectador vea los orígenes de la amistad de los personajes. Aquí es cuando entra en juego algo llamado Campamento Coral. Resulta que este campamento es un recurso narrativo hecho para justificar la existencia de una serie de tipo spinoff que aún está en desarrollo y que cuenta las aventuras de Bob y sus amigos cuando eran pequeños. Estamos hablando de que, con este tema del Campamento Coral, se podría argumentar que la existencia misma de esta película, que tiene muchos elementos reciclados y una trama bastante blanda en donde personajes pobremente desarrollados hacen un viaje del héroe completamente predecible, se debe a que los creadores actuales de Bob Esponja necesitaban una herramienta para reescribir la historia de la caricatura para promocionar una serie que aún no se estrena, pero que necesita mucha audiencia desde su primera temporada para asegurar el éxito en el negocio. En pocas palabras: esta película está hecha única y exclusivamente para jalar la mayor cantidad de ganancias posibles, lo cual deja entrever que no parece haber ningún tipo de intención artística significativa para seguir alimentando el legado de esta caricatura. Más bien, parece un intento de seguir exprimiendo a la gallina de los huevos de oro, una que alguna vez se preocupó por llevar una propuesta de humor y de arte únicos a la pantalla chica y a la cultura.

Decir que esta película es decepcionante es ser bastante permisivo y blando. No es una buena película y duele mucho ver cómo se ha destruido el gran legado que esta caricatura le dejó a las nuevas generaciones. Es una lástima hacer este tipo de conclusiones, sobre todo si tomamos en cuenta el grandioso trabajo que el departamento de animación hizo con esta obra. Sin duda, lo mejor que podemos encontrar en Bob Esponja al rescate, una película que le falta el respeto a su creador original, al cambiar el contexto de todos sus personajes, partiendo de, irónicamente, un ejercicio nefasto de reciclaje que se lleva a cabo para llenar una hora y cuarenta minutos de duración.

Calificación personal: 4



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