Ocho grandes películas que vi en 2020

 


Este fue un año diferente y horrendo por muchas razones. Cada quien tendrá su propia historia para contar sobre lo que significó el 2020 y las consecuencias con las que se habrá que lidiar en 2021. En lo personal, puedo asegurar sin ninguna duda que acabo de vivir el peor año de mi vida. Afortunadamente, siempre hay cine para rato y aunque el aislamiento impida disfrutar a plenitud cada largometraje en una sala, tenemos recursos digitales para compensar la falta de películas.

Debido a la pandemia por el virus que provoca el infame covid-19 muchos estrenos programados para este año se movieron. De hecho, la gran mayoría. Nos quedamos con unos cuantos lanzamientos que salieron a cuentagotas y que pudieron sostener un mal paso por la taquilla. Otros estrenos salieron directamente en plataformas de streaming y tuvieron un relativo éxito dentro de las mismas. No obstante, nos seguimos quedando con una limitada cantidad de películas.

Es por eso que he decidido no hacer un top de las mejores 20 películas del 2020 (menciones honoríficas incluidas), porque realmente no vale la pena debido a la poca cantidad de estrenos. También, porque me he quedado sin ganas de realizar una semblanza de un año que preferiría olvidar. Algún cazador de tesoros se encontrará en el futuro con varias joyas enterradas y olvidadas del 2020, pero no seré yo.

En su lugar, simplemente quisiera mencionar unas cuantas películas que fueron muy especiales para mi en este año. Esta lista no tiene orden de preferencia. No es un top. Salvo la última, porque a pesar de todo, sí quisiera hacer mención especial de mi película favorita del año.


BLACK BEAR (dir. Lawrence M. Levine)


Esta es, sin duda, la película más fascinante que vi este año. La propuesta del director Lawrence Levine consiste en un turbulento rompecabezas mental y emocional que es lo suficientemente impactante para dejarte con ganas de volver a ver la película, al menos unas dos o tres veces más, para entender qué rayos ha sucedido. Debido a la naturaleza de esta cinta, si me pongo a resumir lo que sucede, lo más seguro es que termine arruinando la experiencia. Todo lo que hay que saber es que la protagonista es Allison (Aubrey Plaza), una joven cineasta que se involucra en un pequeño viaje hacia una casa en el bosque para relajarse y empezar a trabajar ideas para escribir una película.

Hay otros personajes que interactúan con la protagonista en esta cinta hecha en una sola locación. Sin embargo, empezar a hablar de ellos podría revelar ciertas cosas, por lo que prefiero detenerme aquí. Solo añadiré que, además de su interesante guión, la película se complementa con unas actuaciones fenomenales, sobre todo por parte de Aubrey Plaza, quien en mi opinión da la mejor actuación del año. Su trabajo en esta cinta es una maravilla y es una pena que sus probabilidades de ser reconocida en la temporada de premios es prácticamente nula debido a que esta película es completamente independiente. Es por ello que me veo en la necesidad de remarcarlo: Plaza es fenomenal en esta cinta.

También, el resto de la producción es grandiosa. La locación y el trabajo técnico que hay alrededor de ésta es muy bueno. Da la impresión de que tanto el bosque como la casa son personajes como tal, gracias a la excelente ambientación que enriquece a una película de drama y suspenso que ya de por sí es muy inquietante. En definitiva, Black Bear es una joyita independiente digna de apreciarse.


FAUNA (dir. Nicolás Pereda)


Explicar esta muy interesante propuesta del realizador Nicolás Pereda desde un punto de vista meramente tradicional (siguiendo la clásica estructura inicio-nudo-desenlace, pasando por el clásico viaje del héroe, etc.) es bastante difícil. Esto, porque Fauna es absolutamente todo, menos una película tradicional y eso la convierte en una propuesta bastante valiosa que tiene el atrevimiento de salirse de la clásica narración que se ha visto en el cine desde hace un buen rato.

Fauna inicia con dos personajes perdidos y es precisamente esa sensación de desorientación lo que le termina dando color a esta película. Los personajes principales se encuentran en un pueblito desolado ubicado en México; han venido a visitar a la familia. En una locación tan aislada del mundo como ésta, ¿cuáles son las posibilidades de crear algo que reinvente las cosas? En Fauna encontramos la respuesta. Y es que parece que estamos viendo una de esas películas independientes y artísticas donde no sucede nada, pero a partir de cierto punto de la historia, Fauna se convierte en una maravillosa metaficción donde sus personajes mutan y toman identidades distintas. Es cuando Pereda se da el lujo de echar a andar su imaginación para crear situaciones absurdas, triviales y tontas, pero con un contexto bastante complejo que sirve para externalizar esa percepción que el autor tiene hacia la sociedad donde forma parte. Una sociedad que es tan espléndida como intimidante, donde los valores de las familias mexicanas siguen brillando y sobreviviendo bajo el eterno yugo de la violencia que sigue atormentando a nuestro país.

SIN SEÑAS PARTICULARES (dir. Fernanda Valadez)


Hablando de la terrible violencia que no parece tener fin en México, la película de Fernanda Valadez es un retrato impecable del terror y la angustia que viven muchas familias en el país cuando sus seres queridos desaparecen sin dejar rastro. En esta película, Magdalena (Mercedes Hernández) es una mujer que busca a su hijo, quien desapareció cuando iba de camino a Estados Unidos. En su búsqueda, Magdalena se encuentra a varios personajes que, de alguna u otra manera, también han sido afectados por la incesante ola de violencia.

Sin señas particulares podría pasar como "una de esas películas del crimen organizado" que hay que evitar para no amargarse la vida; pero la propuesta de Valadez es tan completa como para dejarla pasar. En esta cinta, la realizadora plantea una ficción hiper realista que transita hacia un terreno más simbólico y fascinante. Emplea analogías para vincular personajes antagonistas con lo diabólico y durante el viaje de Magdalena aparecen personajes que vienen a relatar historias de terror absoluto. A esto lo podemos complementar con un compendio de imágenes que se trazan gracias a un excelente trabajo de cámara y producción que se encargan de darle simbolismo a cada plano en donde nunca falta la poesía, el tormento y la nostalgia. Sin señas particulares es un viaje muy emotivo que conecta con el espectador con mucha facilidad y que es capaz de llevar la esperanza hacia la devastación en un solo plano. 


NADIE SABE QUE ESTOY AQUÍ (dir. Gaspar Antillo)


Esta es una joya perdida dentro del catálogo de Netflix. La película de Gaspar Antillo es una producción de origen chileno que se centra en la vida del protagonista Memo (Jorge García), un hombre de mediana edad que ha pasado por muchas cosas en su vida, siendo la más importante el terrible rechazo que sufrió desde que era un niño. Memo emergió como una potencial estrella infantil que desde niño ya mostraba una voz prodigiosa que fácilmente lo pudo haber posicionado en lo más alto de la industria de su país. Sin embargo, esto no ocurrió ya que fue rechazado por su apariencia y por no cumplir con las rigurosas normas de belleza. 

Una vez más, si vemos a películas como esta bajo la mirada del prejuicio, uno podría concluir que Nadie sabe que estoy aquí es ese clásico drama emotivo donde el protagonista supera sus frustraciones y al final todo es bonito y está bien. Sin embargo, esta obra tiene más cosas que decir, no solo hacia el tema de los complejos del físico y los deseos reprimidos, sino también hacia el aislamiento, la salud mental y el trauma. Asimismo, la película va dejando pistas que invitan al espectador a averiguar otro momento en la vida de Memo que terminará siendo definitivo y poderoso, lo cual dirige a la trama de esta película hacia un final maravilloso. A esto le podemos complementar el enorme trabajo de producción y de dirección por parte de Antillo, quien al igual que Pablo Larraín (otro director chileno muy talentoso) propone un cine latinoamericano complejo y poético.


NEVER RARELY SOMETIMES ALWAYS (dir. Eliza Hittman)


El título de esta película es excelente para aprenderse los adverbios de frecuencia en inglés, pero también nos dice mucho sobre la duda y la incertidumbre que hay en dos jóvenes adolescentes que viven un momento que definirá el resto de sus vidas. 

En esta película, una chica adolescente llamada Autumn (Sidney Flanigan) sale de su hogar en la rural Pensilvania acompañada de su prima y mejor amiga Skylar (Talia Ryder). Autumn se ha embarazado y no quiere ser madre a tan temprana edad. Entonces, ella y Skylar se dirigen a la ciudad de Nueva York para buscar una clínica en la cual poder realizarse un aborto. No obstante, el viaje de ambos personajes se torna inesperado cuando una serie de situaciones aparecen en su camino. A partir de este momento, la película va más allá de la decisión de Autumn.

El mayor acierto de esta película es abordar esta problemática desde un punto de vista más neutral y en donde, a diferencia de otras propagandas baratas, no se queda exclusivamente en satanizar el aborto (o glorificarlo); más bien, es una perspectiva muy completa acerca de las decisiones y sus respectivas consecuencias cuando se habla de este tema. También, hay un comentario bastante poderoso acerca de los roles que ambas partes (masculina y femenina) juegan en este tipo de situaciones. Por primera vez en mucho tiempo se da un fuerte mensaje y acerca de los abusos que sufren las mujeres, ya sea cuando deciden ejercer su sexualidad libremente o cuando son forzadas a hacerlo y cómo a pesar de todo deben cargar con una culpa que no les corresponde, dado que viven en un sistema patriarcal que exime a sus agresores y las castiga a ellas aún más por intentar tener control sobre su cuerpo.

Como se mencionó antes, la película al final trata de cosas aún más complejas que un aborto. Trata sobre todo lo que está detrás. Desde relaciones abusivas hasta un sistema de salud fallido, así como la decadencia que existe en las sociedades conservadoras que son capaces de arruinar vidas con tal de mantener lo que consideran como "las buenas costumbres". Never Rarely Sometimes Always es un viaje íntimo, honesto, poderoso y necesario.


WOLFWALKERS (dir. Tom Moore & Ross Stewart)


Una joven aprendiz de cazadora llega a tierras irlandesas de la mano de su padre, quien está decidido en terminar con la vida de todos los lobos que acechan el lugar. Pronto, la joven protagonista conocerá a una chica nativa del bosque, quien le dará una importante lección y le enseñará la verdadera naturaleza de los lobos, quienes son vistos por los humanos como criaturas demoníacas que deben ser erradicadas.

Wolfwalkers es una fábula muy hermosa que toca temas como la amistad, la familia, los valores, el respeto hacia la naturaleza y la empatía. El viaje de la joven Robyn (Honor Kneafsey) consistirá en ponerse en el lugar del otro y salvar a los lobos, quienes al revelar su naturaleza con la protagonista, demostrarán no ser las criaturas que muchos daban por hecho. La trama de la película en sí no es tan compleja, pero la producción en sí es grandiosa. Es una película para toda la familia que está hecha con mucho corazón y mucho talento. La animación es preciosa, el trabajo de sonido y efectos visuales está perfecto. La trama, si bien no es algo que no se haya visto antes, se resuelve muy bien y al final tenemos un trabajo de alta calidad que bien podría compararse con una producción del tamaño de los estudios Ghibli. 

Esta es mi película animada favorita del año y una de las cintas animadas más bellas que he visto en mucho tiempo.


LAS TRES MUERTES DE MARISELA ESCOBEDO (dir. Carlos Pérez Osorio)


Este documental narra los acontecimientos que sucedieron en torno a la vida y muerte de Marisela Escobedo, una mujer originaria de Chihuahua que vivió los últimos años de su vida protestando por el feminicidio de su hija. Todo aquél que haya estado al pendiente de las noticias en el 2010 se habrá enterado de la trágica muerte de Marisela, que fue asesinada a tiros enfrente del palacio de gobierno de la ciudad de Chihuahua, justo pocos días después de haber instalado un plantón en donde planeaba vivir hasta que el gobierno le diera algo de justicia.

El viaje de Marisela fue un sufrimiento perpetuo y en este documental se pueden ver varias de las injusticias más indignantes que le pueden hacer a una persona que ya perdió lo que más quería en el mundo y que solo busca al culpable. El asesino, por cierto, nunca salió del radar de la propia Marisela. Ella sabía quién había asesinado a su hija y recorrió todo el país buscando ayuda para encarcelar al responsable. Incluso llegó a la Ciudad de México, intentando ser escuchada por el entonces presidente Felipe Calderón, quien al igual que con la mayoría de las víctimas de la violencia en su gobierno, optó por no hacer nada.

El documental hecho por Carlos Pérez Osorio es un excelente trabajo de investigación documental que recopila los momentos más importantes del caso de Marisela y además, le rinde un merecido homenaje a su vida y a la de su hija Ruby, quien nunca pudo recibir justicia. Este documental es una experiencia sumamente desagradable e indignante que reta al espectador a no dejar de atestiguar cada una de las injusticias que Marisela vivió en carne propia, incluyendo el momento exacto que le terminó costando la vida. Es un trabajo necesario que invita a una reflexión profunda y, sobre todo, a no olvidar a mujeres como Marisela, que al día de hoy siguen muriendo por salir a buscar los restos de sus hijas.


Finalmente, mi película favorita del año...


I'M THINKING OF ENDING THINGS (dir. Charlie Kaufman)



Durante la década pasada un músico independiente llamado Leyland James Kirby lanzó un ambicioso proyecto bajo el nombre de The Caretaker. Se trató de una colección de seis álbumes conectados entre sí que fueron lanzados como parte de la saga Everywhere at the End of Time. En dicho proyecto, The Caretaker compone una vasta cantidad de piezas electrónicas, llenas de ambient y drone, que se yuxtaponen con samples de música de los años 1910s y 1920s pertenecientes al género ballroom dance. Poco a poco y conforme avanza el proyecto, estos samples se van deteriorando hasta perder todo rastro de melodía y el sonido se convierte en una pieza ambiental y lúgubre que se va perdiendo entre ruido blanco. Esto es la representación de cómo la mente humana se va deteriorando progresivamente hasta caer en la senilidad y en la demencia.

¿Qué tiene que ver esto con la última película de Charlie Kaufman, I'm thinking of ending things, basada en la novela del mismo nombre, escrita por Iain Reid? Que va un poco por ahí. Cuando vi esta película no pude evitar pensar en la obra de The Caretaker, principalmente porque ambos trabajos llegaron a mi vida por coincidencia, prácticamente al mismo tiempo. La película de Kaufman tiene como protagonista a la actriz Jessie Buckley, quien es la novia de Jake (Jessie Plemons). He decidido omitir el nombre del personaje de Buckley porque cambia constantemente de nombre (sí, leyeron bien). Al inicio, ella y Jake están camino a casa de los padres del chico. Jake conduce mientras ella se da cuenta que no puede evitar pensar sobre el final ¿qué final? pues el final de las cosas, de cuando éstas se terminan. ¿Y cuáles son estas cosas que terminan? Mencionarlo sería caer en el evidente spoiler.

Una cosa lleva a la otra y el espectador puede verse notablemente confundido para este punto, ya que dentro de la casa de Jake pasa de todo y nada. La chica cambia de nombre y de atuendo en prácticamente cada escena. Los padres de Jake envejecen y mueren, pero regresan a la vida y ahora son casi tan jóvenes como el mismo Jake. La protagonista parece estar encerrada en una pesadilla en donde lo único que sabe es que necesita irse porque ya es muy tarde para estar fuera de casa, pero por más que intenta irse, no consigue llegar a ningún lado. Mientras todo esto sucede, un viejo conserje que trabaja en una escuela pública se encuentra limpiando los pasillos del plantel y viendo películas románticas en su tiempo libre. Es un hombre solitario y sus acciones parecen estar conectadas de alguna manera a la situación que viven Jake y su novia.

Charlie Kaufman es un guionista y realizador que siempre se ha caracterizado por romper las reglas narrativas convencionales. Bajo su pluma se han creado varias joyas como Being John Malkovich (1999), Adaptation (2001), Eternal Sunshine of a Spotless Mind (2004)  y la que yo considero que es su obra maestra: Synecdoche, New York (2008). En cada una de estas películas, Kaufman plantea situaciones que se miran extraordinarias y como algo nunca antes visto. Es, junto con David Lynch, uno de los autores estadounidenses que están comprometidos en llevar al séptimo arte a unos límites nunca antes vistos. Es por eso que I'm thinking of ending things es mi película favorita del año, ya que se trata de una peculiar y fantástica obra llena de surrealismo que plantea el tema de la memoria, los deseos y el final de las cosas. Es un poco difícil de ver durante la primera vista, pero todo se va acomodando y poco a poco se va revelando el misterio ante nuestros ojos. Solamente hay que juntar las piezas.

En lo personal, esta es una película muy especial que me ha sido de ayuda para sobrellevar el infame 2020. Este año perdí a mi padre y cada que regreso a esta película me pongo a recordar cómo él también vivió a su manera un proceso de demencia y deterioro mental que, si bien fue provocado por el covid-19, se intensificó gracias a su avanzada edad y a los problemas de salud que ya venía arrastrando desde hace varios años. En algunos momentos de la enfermedad, vivió estadíos en donde llegó a creer que estaba en otro lugar, conviviendo con gente del pasado, gente que ya había fallecido como su mamá o sus hermanos. Por momentos se olvidó de mi y por momentos creyó que yo era alguien que conoció en una época que ya no existe. Me pongo a pensar en todo eso cuando miro de nuevo los acontecimientos en la gran obra de Kaufman. Al menos es reconfortante acordarse, aunque sea de vez en cuando, que las cosas terminan.


Este año vi solamente 56 películas. Ningún 10/10 a la vista aún. Afortunadamente pocas malas películas. Ojalá que el año que viene sea un poquito mejor para todos.

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