Ha llegado, tras meses de incertidumbre, la nueva producción de DC, que a diferencia de Marvel, ha decidido seguir apostando por lanzar su película antes de que termine el infame 2020. Incluso, hace unos días se dio a conocer que en 2021 serán estrenadas las películas de Warner Bros. simultáneamente en cines y en plataformas de streaming. Esto, por supuesto, incluye al universo extendido de DC Comics. Por lo pronto, le ha tocado a Wonder Woman 1984 ser el conejillo de indias en este nuevo protocolo.
WW84, la nueva película de Patty Jenkins, llega para este punto del año como la última gran apuesta del gigante estudio para terminar el año de manera decente. Si la taquilla no es opción para imponerse ante el rival de Disney, entonces hay que hacerlo a través de las tendencias en redes sociales y números en HBO Max. La película es una continuación directa de la historia de Diana Prince (Gal Gadot), la guerrera amazónica que tras dejar su cultura atrás, busca un lugar en el mundo de los humanos comunes y corrientes en donde pueda consolidarse como esa figura heórica y protectora que el pueblo necesita. Y es que tras los eventos en la primera película estrenada hace 3 años, el mundo de Diana ha cambiado drásticamente, ya que los años 1910's son solo un terrible recuerdo y ahora la amenaza es más grande. Estamos hablando de los tiempos de tensión nuclear que se vivían en los Estados Unidos de los años ochenta. El conflicto estalla cuando una antigua piedra misteriosa que cumple deseos aparece en The Smithsonian Institute, un centro de estudios antropológicos donde Diana trabaja. La leyenda de la piedra llega a los oídos de un empresario fracasado con aires de Donald Trump llamado Maxwell Lord (Pedro Pascal), quien busca satisfacer su enfermiza hambre de poder y dinero con esta famosa piedra.
Dicho lo anterior, podemos catalogar a WW84 como una película de aventura que tiene al objeto antiguo como eje principal que va afectar a todos los personajes de la trama, incluyendo a la protagonista. El trabajo de su realizadora, Paty Jenkins, es bastante decoroso y propone en el universo de DC un tono distinto al que se le ha visto a otras películas del estudio, sobre todo las primeras. WW84 es una película carismática con momentos cómicos bien estructurados y limitados que no entorpecen el ritmo de la cinta como sucede con otras películas de superhéroes. El viaje de Diana Prince en esta ocasión es un poco más personal y su desarrollo de personaje llega a un grado de conciencia un poco más complejo, ya que la película la guía hacia un punto donde sucede un cuestionamiento hacia ella misma sobre sus decisiones, principalmente aquellas en donde debe sacrificar algo de sí misma para hacer el bien por los demás. Asimismo, los demás personajes se ven sometidos por este dilema en algún punto de la cinta, que bien desarrolla la idea sobre el dar algo a cambio de recibir lo que se desea.
En esta película vemos el regreso de Steve Trevor (Chris Pine). Esto no es spoiler, puesto que aparece en el trailer de la película. Su personaje es muy importante para el destino de Diana, lo cual le da un peso emocional muy fuerte a la película. Jenkins una vez más acierta en la realización del aspecto emotivo, el cual conduce a un poderoso mensaje que habla sobre la fortaleza que hay detrás de uno cuando se acepta que el ser amado ya no está más en el presente. Esta tesis se aborda, principalmente, sobre el inicio del tercer acto de la película que a su vez se desenvuelve en un momento de caos absoluto. Uno que, por cierto, no necesita de la pálida y sucia fotografía de Man of Steel (2013) o del ritmo hiper solemne y lentísimo de Batman v Superman (2016) para transmitir angustia y devastación.
Otro factor muy positivo en esta cinta es el de la interpretación de Pedro Pascal como el villano Maxwell Lord. Si bien, por momentos se le mira demasiado caricaturesco, logra transmitir toda la megalomanía y el resentimiento que su personaje le demanda, lo que se traduce en una interpretación que podría considerarse icónica en esta película. Tal vez sonará un poco exagerado afirmar que es el mejor villano que ha dado el DCEU hasta el momento. El tiempo lo dirá, pero hasta ahora es un fuerte candidato. También está el trabajo de Kristen Wiig como Bárbara Minerva, una investigadora que anhela ser como Diana y que decide abandonar su bondad por un poder que es demasiado para ella. Wiig también entrega una interpretación convincente que llega opacar a la misma Gal Gadot quien por momentos se muestra un tanto limitada ante algunas exigencias emotivas que su personaje le pide en algunas escenas importantes.
En general WW84 entrega buenas cuentas y se consolida como una de las mejores propuestas del DCEU hasta el momento. Jenkins entrega un trabajo más completo que en la primera película de Wonder Woman y aunque en esta secuela hay algunos detalles que no terminan de cuajar del todo, es evidente que su participación en este universo se ha vuelto significativa. WW84 peca de algunas cosas: es un tanto melodramática, algunas secuencias de acción se vuelven inverosímiles y los efectos visuales, al menos en la pantalla grande, se miran demasiado saturados y digitalizados, rompiendo esa ilusión de la fantasía y exhibiendo un poco el pantallazo verde. Fuera de eso, Jenkins saca el mayor provecho con todos los recursos que tiene y termina presentando un trabajo que dignifica un poco más el inicio tan atropellado y pobre que tuvo el DCEU durante sus primeras películas.
Calificación personal: 7

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