Detrás de cualquier relación sentimental se esconden ciertos secretos. Algunos se saben entre los dos involucrados y otros permanecen resguardados por uno de ellos. Claro está que ninguna relación es perfecta y que el progreso de ésta depende exclusivamente de la voluntad de ambas partes. Sin embargo, hay uno o varios momentos en donde el compromiso se ve afectado profundamente y en donde los secretos ya mencionados pueden ser expuestos, provocando un punto de quiebre del que muchas relaciones ya no se pueden recuperar. Para esta ocasión el famoso director Sam Levinson, quien está teniendo mucha relevancia últimamente por su serie Euphoria, viene a presentar su tercer largometraje, Malcolm & Marie, que es una propuesta que analiza a detalle este tipo de situaciones en las relaciones personales.
Malcolm (John David Washington) y Marie (Zendaya) son una joven pareja que está viviendo un momento lleno de éxito en su vida. Malcolm es un director de cine debutante que acaba de recibir muy buenas críticas por su ópera prima. Marie, su novia, lo ha acompañado durante todo su proceso creativo y ha sido parte de la producción. En la noche de estreno, ambos regresan a casa tras una exitosa premiere y de inmediato podemos notar el éxtasis que siente Malcolm al ver su trabajo retribuido. Caso contrario el de Marie, quien se mira molesta ante el comportamiento de su pareja. Esto, obviamente, no pasa desapercibido y Malcolm le pregunta a Marie qué es lo que sucede con ella. Al principio ella no quiere decir nada porque sabe que "nada productivo saldrá de esta discusión", pero ante la exhaustiva insistencia de su novio, no le queda más que decir la verdad: Malcolm no la incluyó en sus agradecimientos. Estamos hablando de un pequeño detalle que será lo suficientemente relevante para mantener a la joven pareja en una serie de combates verbales en donde exhibirán cada una de sus actitudes tóxicas y abusivas, recurriendo a la humillación, la amenaza y el gaslighting.
Malcolm & Marie es una película muy interesante, ya que su autor, Levinson, no duda en tocar muchos temas, tanto superficiales como profundos, que van desde este análisis complejo sobre las relaciones tóxicas hasta otros temas como la crítica cinematográfica, la percepción del arte (y de la realidad misma), así como los ideales que están detrás del proceso creativo y la moral que también está implícita en esto. Es a través de extensos monólogos que recita Malcolm, que podemos conocer la postura de Levinson acerca de su opinión sobre la crítica de cine. En cierto momento, Malcolm se burla de que los críticos blancos señalan su película como una postura política por el simple hecho de que la protagonista de su obra es afroamericana (y que si ella no fuera una persona de color, nadie diría que hay ideales políticos). Esto, como una obvia crítica hacia el movimiento de lo políticamente correcto que siempre busca politizar obras donde se muestran minorías. Asimismo, las comparaciones con otros autores afroamericanos no faltan: Spike Lee, Barry Jenkins, William Wyler y otros son mencionados con el propósito de reforzar este punto, aunque esto realmente no termina yendo hacia ningún lado en particular. Otro tipo de críticas dichas por Malcolm incluyen las experiencias de vida, el rol de un director en la película y las decisiones que debe tomar, así como otro tipo de críticas feroces hacia la industria estadounidense que, una vez más, no llegan a ningún lado.
Si Malcolm es este individuo lleno de caos, prejuicios y resentimientos, Marie funge como un personaje que representa todo lo contrario. Su semblante es más serio y analítico. No por eso ella está exenta de actitudes sumamente tóxicas. Y es que una vez que los argumentos entre la pareja comienzan a salir, ella toma una postura en la que, además de buscar todas las premisas de Malcolm, también intenta rematarlo a través de insultos y humillaciones en donde él termina siendo exhibido como un mediocre y egocéntrico imbécil que solo piensa en sí mismo y busca recibir todo el crédito. Ciertamente ella tiene razón en este punto, pues el tratamiento que Washington le da a su personaje es justo para evidenciar este tipo de características. En general, el trabajo de ambos actores es bastante destacado y sin duda el trabajo que le dan a sus protagonistas es muy dedicado. En ciertas escenas Zendaya se muestra más brillante, pero Washington es constante de principio a fin, llevando a ambos a una puesta en escena que, al más puro estilo de Who's Afraid of Virginia Woolf?, termina en la absoluta locura.
El trabajo de producción también es destacable. La foto monocromática de Marcell Rév es muy bella. La película cuenta con un soundtrack compuesto de R&B, pop y un poco de rock. Por ahí suena la fantástica Selfish de Little Simz, quien lanzó uno de los mejores álbumes de hip hop en 2019 (y a la postre sirve para darle énfasis al carácter de Malcolm). Algunas canciones son menos sutiles que otras, pero en general funcionan y sirven para dividir la cinta en los diferentes rounds que los personajes se echan a lo largo de una hora y cuarenta minutos.
Ahora, hay algunas cosas de Malcolm & Marie que preocupan un poco. Primero que nada, la trama es increíblemente derivativa y por ello es sumamente tediosa. Sabemos que hay conflictos entre los protagonistas y ambos desarrollan sus argumentos con algunos puntos buenos y uno que otro one-liner que podría pasar a la inmortalidad gracias a los memes. Sin embargo, esta pelea se extiende innecesariamente durante, fácil, 40 minutos. Los protagonistas están encerrados en una burbuja llena de claustrofobia y paranoia y eso se puede entender hasta cierto punto, pero Levinson repite hasta el cansancio la fórmula situación incómoda + pelea + reconciliación en un bucle que parece infinito y en donde las razones para regresar a la discusión cada vez más son inverosímiles. Por ahí llega un momento en el que Marie ya no tiene nada qué decir y Levinson la regresa al ring con una situación bastante tonta y forza ("¿por qué no me dejaste actuar a mí también?"). Y si bien esto último podría funcionar dentro del contexto del conflicto, su desarrollo me deja con una impresión de que para este punto, el director simplemente ya no sabía cómo extender su película y debía meter algo más. Se sabe que Marie & Malcolm es una película que ya forma parte del mundo de la pandemia, pues tuvo que ser filmada en una sola locación debido a las restricciones sanitarias y esto impuso más limitaciones. No obstante, hay otras varias películas que también cuentan con esta característica de contener un solo escenario y han registrado resultados más satisfactorios. Aquí parece que a Levinson se le terminó la creatividad al minuto 38 del filme y necesitaba llenar de alguna manera la cuota de la hora y media de duración para poder cumplir con su trabajo.
Tal y como se señaló en párrafos anteriores, la película cuenta con monólogos bastante curiosos que abarcan otras áreas fuera de la relación de pareja, sobre todo aquellos que hacen referencia a la industria del cine y la crítica, como intentando convertir a esta película en una meta ficción. Aquí el guión se tropieza varias veces y es que hay segmentos en donde parece que Malcolm y Marie se toman una "pausa de rehidratación" en su pelea al abarcar este tipo de temas en su conversación. Sin embargo, esto no llega a ningún lado y todo se olvida para el acto siguiente. Asimismo, el desarrollo del conflicto se encuentra minado debido a este tipo de situaciones que el guión plantea, quizás para contribuir con este relleno, y que terminan entorpeciendo la lectura de la película, haciendo verla cada vez más banal. Y por si fuera poco, si bien es cierto que Malcolm y Marie son los protagonistas y se la viven hablando y gritando durante más de una hora y media, en sus diatribas realmente no existe un desarrollo complejo que vaya más allá de los insultos, la manipulación y las burlas. Sabemos que Malcolm es un imbécil, pero no hay nada detrás de ello realmente, mucho menos detrás de su necesidad por "necesitar a alguien". Marie tiene una sub trama en donde se toca el tema de las adicciones, pero tampoco se va más allá y Levinson antes prefiera usarlo como un recurso para poner a Marie en una situación en donde ella usa su problema como un pretexto para demostrar que es buena actriz (en un momento bastante forzado y de pena ajena, por cierto). Hay tantas y tantas oportunidades desperdiciadas aquí por el capricho de tocar una extensa cantidad de temas y lanzar críticas llenas de resentimiento con justificaciones apenas fundamentadas.
Para lo que estuvieron hablando Malcolm y Marie, realmente casi no dijeron nada.
Calificación personal: 4

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