Space Jam: A New Legacy



La nueva entrega de Space Jam sonaba como un meme que tenía pocas probabilidades de ocurrir. Se hablaba de un posible regreso de Michael Jordan, pero también había un consenso sobre el tema del relevo generacional. Tendría más sentido que fuera el mejor jugador de la NBA quien protagonizara esta nueva cinta. Si bien Lebron James fue una elección un tanto controversial, lo cierto es que esta producción le quedaba como anillo al dedo. Ahora, la pregunta es, ¿valió la pena esperar más de dos décadas para esto?

Space Jam: A New Legacy es el nuevo intento de Warner por acaparar la taquilla. Tras una década muy triste en donde el universo DC nunca llegó a convencer y prácticamente el único que metía dinero en cantidades colosales al estudio era Chistopher Nolan, ahora el gigante de Hollywood decidió tomar todos y cada uno de sus productos históricos y contemporáneos para darle un giro más especial a esta película. Aquí hay un poco de todo: Harry Potter, Matrix, Juego de tronos, los personajes del universo DC y, por supuesto, los siempre increíbles Looney Toons, que regresan con el mismo espírito de comedia absurda y llena de meta comentarios (I'm a toon! I always survive!), ahora con la misión de jugar un partido de básquetbol a lado de Lebron James, quien debe ganar el encuentro, pues un malvado algoritmo creado en los mismos estudios Warner ha secuestrado a su hijo.

Space Jam: A New Legacy es una película muy entretenida y tiene momentos genuinamente chistosos. El humor y el carisma de los Looney Toons es la razón principal por la que esta producción no puede ser un completo desastre, aún cuando todo lo demás no tiene nada valioso. En la historia de Lebron y su hijo se encuentra un bonito mensaje acerca de la aspiración que un individuo tiene al dedicarse a aquello que le da un sentido de identidad y le apasiona. Es un mensaje que va directo a todos los padres de familia que quieren decidir el futuro de sus hijos sin consultarles, ignorando lo que realmente quieren. Así, bajo esta premisa, se llena de conflictos la historia y se resuelve bajo el mismo principio. Si a esto le añadimos el humor de las entrañables caricaturas de Warner, obtenemos una película inofensiva y apta para los gustos más simples y para el público familiar promedio.

De lo negativo habrá que señalar los pobres efectos visuales que parecen robados de una película de Robert Rodríguez como Spy Kids. La tecnología de estos efectos parece de buena calidad y es obvio que los de Warner tienen mucho dinero, pero está aplicada de una forma bastante lamentable, pues el exceso de diferentes texturas y contrastes como el de 2D y el 3D hace que los elementos de la imagen se pierdan y se sientan confusos. Esta forma de animación se siente bastante fuera de lugar y empobrece bastante la experiencia de apreciación, pero para un público nada exigente, esto podría pasar desapercibido (y seguramente así será). Asimismo, la historia es bastante simplona, los conflictos que propone, en su mayoría, no son precisamente coherentes y se resuelven de una forma muy inverosímil, recurriendo al recurso del "guionazo" (el conflicto se resuelve, básicamente, porque el guion así lo dice y ya). Y por supuesto que esto se puede esperar de una película a la que no se le puede exigir nada, ya que su misma producción así lo establece desde el inicio.

Puede que Space Jam: A New Legacy aspire a tener ese mismo estatus de culto que goza su predecesora, aunque la apuesta no es tan favorecedora, pues además de que hay una absoluta falta de originalidad y compromiso por parte de sus personajes y la gente que está detrás de todo esto, ciertamente, es una mala película por donde se le vea. Entretenida y muy graciosa, eso sí.


Calificación personal: 4




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